¿Es lo mismo estar sólo que sentirse sólo? Ahí lo dejo.
Después de una noche de viernes como otra cualquiera, vino un sábado como otro cualquiera. Pero con dos diferencias, tanto la noche del viernes como el sábado tuve dos revelaciones nuevas en mi vida.
La primera vino después de estar solo de fiesta por Sitges, bueno solo no estuve, había ido a ver a mi amigo Gael, un bueno amigo, fue el que me enseñó que en Sitges un gay no es tan libre como parece, sino que el gay que vive allí acaban siendo esclavo de los tópicos y del colectivo de allí, también me dio dos noches de sexo pasional y bonitos besos, pero quitando eso acabamos siendo como grandes amigos.
Así que le fui a ver a la discoteca que el dirigía por los menos entre red bull y red bull, me echaba unas risas.
Gael acaba siendo mi consejero, a quien le preguntaba o lo comentaba todas mis locuras, que pocas no eran. Pero a veces me preguntaba si lo hacía por qué lo veía como mi amigo o por qué estaba deseando que me volviera a dar aunque fuera una noche de pasión y algo de cariño, lo justo y necesario para que no me doliera al día siguiente, cuando todo volviera a ser normal.
Estuve un rato, hasta que a las tres, huyendo a Sitges, de la gente de Reus fui acabar con media ciudad de Reus, allí metidos, parecía que los gays en Reus se habían a puntado a enamorarse de los camareros de Sitges, en concreto de Gael y sus chicos, pero que no se equivoquen, aquí si quieren que se apunten a la lista, además yo soy un privilegiado.
A les tres volvía a huir pero esta hacía Reus, me quedaban 45 minutos de trayecto y 40 de lágrimas, intensas lágrimas. Todo empezó cinco minutos después de ponerme en dirección Tarragona, justo en ese momento en la radio, tuvo que sonar una de esas canciones que te hacen sentir humano, frágil e incluso tonto a veces.
Y en ese punto, y después de varios meses sin soltar ni una lágrima, la sal empezó a caer por mis ojos, fue una tormenta. ¿Y por qué? Porqué justamente dos años después de dejarlo con ese que no nombraré, me di cuenta dos años después que no solo estaba sólo sino que también me sentía sólo. Y eso duele más, porqué al final podemos estar solos, pero cuando te sientes sólo, eso duele más. Miras hacía un lado y hacía el otro, y te ves sólo, únicamente te ves a ti.
Lo que la cuestión era saber por qué me sentía solo en un mundo lleno de gente. No lo quise decir hasta la mañana, quería dormir tranquilo aquella noche. Por la mañana mientras me tomaba el primer café, salió la respuesta, en una conversación conmigo mismo, me confesé, me sentía solo porqué no tenía a alguien al que amar.
Duro pero cierto. Demasiada emoción para llevar 15 minutos despierto así que me fui a por un cigarrillo, para calmar esa autoconfesión.
El corazón debe estar hecho de un tejido con el ADN del Ave Fénix, porqué por más veces que se te rompa, lo rompan o lo rompas, se vuelve a generar, pero por qué el mío era incapaz de amar o era incapaz de ser amado.
No lo se, tal vez era yo mismo el que lo veía así, así que me puse algo de música para animarme y justo en el IPOD tuvo que sonar, se acabó de María Jiménez, curioso pero muy cierto. La carcajada mía fue espectacular, pero así que me puse a gritar con ella, y cierto, se acabó, se acabó estar y no serlo, se acabo querer y no poder, se acabaron tantas cosas que lo mejor que pude hacer aquel sábado cualquiera, buscar en el móvil un número, una llamada, y una tarde en la playa, obligándome a imaginar y hablar de cosas triviales me vendría genial. Y eso hice.
Carrión.
Primero,decirte que tu experiencia personal con respecto a la soledad y a esa sensación aciaga que nos hace sentir que necesitamos amar y ser amados,me suena y entiendo ese mar de suero salino que tus lagrimales hacian correr por tu cara, No es solo la amargura y tristeza, es también el coraje y la irracionalidad de la vida ante los ojos de quien causo la soledad. Simplemente ausencia sin motivos reflejados en la mente y soltados por la idea de un regreso,y solo por eso creo que el mejor estado del ser humano es compartiendo su vida con otra persona por muy malos momentos que nos pueda aportar. un saludo Sito Grako de facebook
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo con Sito, el mejor estado del ser humano es compartiendo su vida con otra persona, aunque tenemos que ser conscientes que eso traerá momentos malos, nadie dijo que las rosas no tuvieran espina.
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