Son muchos los miedos que a lo largo del día se nos pueden venir a nuestra mente a veces lógicos y otras veces ilógicos, pero la cuestión es que son miedos que nos hacen sentir, vivir y sobretodo nos desencadenan la forma de actuar.
Vivir sin miedo sería lo ideal, pero entonces nos quitaríamos una parte de la emoción que tiene ese juego al que llamamos vida.
Algunos miedos son fruto del pasado otros el anhelo del presente y otros la impaciencia del futuro. Pero todos ellos construyen nuestro día a día que esta hecho del pasado (que es la resta del futuro menos el presente) del presente (que es la suma del pasado y futuro) y del futuro (que es la multiplicación del pasado y el futuro.
Porqué al fin y al cabo el ser humano o la psiqué del ser humano esta hecho de emociones y sentimientos, de sus recuerdos y vivencias.
Tal vez yo no sería lo que soy ahora sino hubiera pasado por lo que he pasado ni seré lo que seré sin las emociones y vivencias que me planteo en el futuro.
Seguramente las cosas podrían haber ido de otra manera, pero también es verdad que cabe la posibilidad que si no hubieran ido de esa manera tal vez ahora no sería la persona que soy… Es un pez que se muerde la cola constantemente.
Claro que me hubiera gustado tener las cosas de otra manera o haberlas hecho de otra manera. Pero llegados a ese punto aprendí o mejor dicho me enseñaron a analizar mi parte de responsabilidad para así canalizar mis sentimientos. Porqué a veces nos ponemos más responsabilidades de las que en realidad tenemos.
Las cosas se han hecho como se han hecho y han pasado como han pasado y delante de está situación qué hacer o cómo actuar… muy fácil seguir viviendo.
Porqué la vida aparte de vivirla también hay que sobrevivirla. Y eso es lo más difícil, cuando te ves solo, te sientes solo y estás solo… nadie te podrá ayudar sino eres tú quien decidas hacerlo.
La verdad que puede parecer que las cosas a mi me hayan ido mejor que al resto de la gente pero eso es solo un oasis en medio del desierto que ha sido mi vida.
Siempre he querido adelantar a todo el mundo, siempre he querido demostrar que soy alguien especial, diferente, singular… y no me di cuenta que a veces la forma más rápida, no es corriendo más, porqué llega un momento que te ahogas sino que a veces va bien ir un poco más lento para tener fuerzas para llegar al final.
Mi vida está llena de éxitos precedida de muchos errores. De que sirve ser laureado si al final lo pierdes. Si luego no hay nadie para celebrarlo, si te sientes vacío.
Es duro decirlo pero que veinte y cinco años, me he sentido cansado de vivir, pensando que los sueños no existen, que todo se había acabado que mi vida personal acaba el día uno de cada mes cuando se me cobraran los gastos, que mejor eso que volver a jugársela y mírame ahora dispuesto a todo de nuevo.
Tal vez si todo sale como está previsto quien tenga más que perder sea yo pero también puede ser quien tenga más de ganar. Así es la vida un juego, un timba de pocker, un Black jack…
Lo que es seguro que si me quedo sentado y sin hacer nada seguramente no consiga nada. Desde hace dos años estoy acostumbrado a poner la mejilla una y otra vez para que me den las bofetadas, intentar estar en todo momento alegre, feliz. Pero a veces también hay que explotar, no sabes lo difícil que se me hacía cada vez que escuchaba a la gente decir lo bien que estaba con todo lo que me estaba pasando y tener que seguir como si nada. Y lo más doloroso que hay para una persona es llorar en silencio, porqué eso mudos gritos son los que más se oyen en tu corazón.
Gracias por darme este rato de lectura agradable mientras desayunaba en la rambla nova.
ResponderEliminarMe venia a la mente,mientras te leia esa conocida reflexion,"la vida es una carrera de fondo hay q correrla como un viejo,para poder llegar como
un joven a la meta,y no terminar desfondado a medio camino",pero eso,mi querido amigo,como tu sabiamente dices,nos lo va enseñando la vida,solo los necios no aprenden las sabias enseñanzas de la vida.