“No te creas al primer caballero, que te diga que escribes bien, ni al segundo que te prometa hacer una cruzada para curar tu corazón, ni al tercero que te hable en italiano. Porqué sino te quedaras sin destino en un aeropuerto o esperando en la puerta de una estación o estarás un hora tomando el café, sólo.”
Después de una mala tarde, o un mal día y si me apuras una mala semana, bajando de la estación de tren a mi casa, fueron muchos lo momentos que tuve que secuestrar a mis lágrimas, para que no salieran a flote, pues era de noche y las gafas de sol no me servirían de escudo. Así que nuevamente me puse la chaqueta y me pinte la cara con harina.
Pero cuando encontré una calle desierta, tuve que explotar, pues prefería llorar un rato, que explotar en casa, una vez que mi madre me preguntara, qué dónde había estado. No quería decirle haciendo el ridículo, esperando a ser esperado. Así que mientras algunas lágrimas salían a flote, me sentía algo más ligero e incluso algo más de lucidez.
A mi mente vino una frase célebre que me dijo Zoya, en la calle del Pecado, (nunca tal nombre dijo tanto de una calle.) en Sitges. “Con tal de tocar una, diferente a la mía, se la aguanta mientras va a mear”.
Que buena frase, en aquella noche que la dijo. Pero pensando en ese contenido, creo que Zoya había dado en el clavo cuando lo soltó. Así que dando vueltas, y después de vivido en los últimos días, la pregunta se reformula: Con tal de ser esperado, cuánto tiempo soy capaz de esperar, cuántas veces haré el ridículo y sobretodo cuántos plantones me tendré que llevar…
El amor, parece ser que es algo sadomasoquista o al menos eso parece. Pues no vale con quedarme esperando en una estación de tren 4 horas un día, sino que soy capaza de hacerlo otra vez otros dos días y para qué… para nada.
Así que una vez había llegado a casa, preferí llamar a Zoya, y llorar un rato, a veces una voz amiga, nos sirve de pañuelo o tal vez nos dicen cosas que queremos oír en ese momento. Pero la verdad era que quería algo de consuelo, 5 plantones en 3 días eran suficientes como para consolarme durante una hora por teléfono.
Y eso hice.
Más calmado, seguí pensando en la idea, ¿era el amor masoquista o lo era yo? Podría ser que fuera yo, pues tal vez le tenía pánico a la soledad, y me agarraba a un pene ardiendo. Después de dos años solo, parecía ser que seguiría algún tiempo más así.
Tal vez idolatraba demasiado el poder estar con alguien, o tal vez me daba una rabia cuando veía a una pareja feliz. No lo se, tan solo me sentía ofuscado y frustrado conmigo mismo.
Un pausa, un café, un helado de chocolate y dos cigarro después, mientras miraba al techo, sin saber por qué vino a mi mente, algo de claridad.
Tal vez como en la frase, con tal de pensar que había llegado el elegido, era capaz de crear ilusiones y creerme excusas estúpidas. De ahí que una y otra vez tropezara con los mismos penes. Probablemente había llegado el momento, de luchar con mi miedo a la soledad o a la de ser no saber amar.
No debería de acusarlos a ellos de herir mi corazón, tal vez era yo. Me había convertido en la gacela lenta y fácil de la manada. Así que debería de ser algo más rápido.
Volví a parar y puse algo de música, pues la verdad que mientras escribo, esto no le encuentro sentido, bueno tampoco es que encuentre mucho sentido a muchas cosas de mi vida.
Una copa de cava, una película tonta y mi peluche, me vendrían bien para pasar la noche.
“…enamorarse es dar la oportunidad a alguien de que te rompa el corazón y confiar en que no lo haga. Cuántas oportunidades había dado y cuántas veces me lo habían roto. Tal vez no más de la que podría haber evitado, pues muchas veces son nuestros miedos los que crean el deseo y la ilusión, para luego volver con más miedo si cabe.”
Carrión.
Mi querido amigo,veo q has tenido una semana dura,no lo centres en el echo de estar solo,si es verdad q cuando algo no se tiene se idraliza,pero es eso,muchas veces idealizamos cosas que luego cuando las vivimos no son tan bonitas.
ResponderEliminarAyer,volviendo de dar una vuelta,con mi pareja,o casi marido,despues de tener una hipoteca juntos,y llevar casi seis anos viviendo juntos,ya no se como llamarle.
Lo que se,es q venia pensando en algo q lei hace poco, "un fisico atrae,una personalidad enamora" y creo q lo unico q tengo,a parte de la hipoteca,es la primera parte del entrecomillado.
Aun siento los besos,los abrazos mirando al mar,en aquella cala tan bonita,con un casi extrano q me hicieron sentir mucho mas de lo que me hace sentir mi pareja.