EL AMOR...

Ya nadie desayuna con diamantes, ni nadie muere por amor... Ahora todo es más fácil, o en tu casa o en mi coche, sino pues en cualquier portal nos irá bien para 10 o 15 minutos de amor animal... Dónde está mi príncipe gayazul. Seguramente en alguna gesta heróica... no te mientas, está en algún cuarto oscuro o haciendo cruissing... Pero yo sin querer, sigo queriendo querer...

Nobody has breakfast at Tiffany's, nobody dies for love ... Now everything is easier, or at home or in my car, but as in any portal we will be ok for 10 or 15 minutes of love animal ... Where is my prince gayazul. Surely in a heroic ... do not lie, is in a dark room or doing cruissing ... But I do not want to, I still want want ...






lunes, 27 de junio de 2011

Libros y relaciones...¿iguales?

Después de acabar de leer el quinto libro, en lo que va de año, me quedé con una sensación agridulce. Me había tirado toda la noche del sábado sin dormir para poder llegar al final. Y una vez que lo había descubierto el final, me sentía entre feliz y triste, lleno y vacío.
Dos días después, mientras me tomo un café con leche, en un Viena, con la compañía de mi bañador de Decathlon, una camiseta vieja y con barba de cuatro días… Me he puesto a pensar en los sentimientos que tenemos cuando acabamos de leer un libro y tampoco son tan diferentes de los que nos llegan cuando acabamos una relación. ¿No creéis?
Ambas cosas empiezan con ilusión y ganas, hay cierto aspecto que nos llama la atención y nos atrae, ya sea el título, el nombre, la portada, los ojos, el argumento o el culo. Da igual lo que sea hay un factor que nos atrae. Y eso te lleva a quererlo descubrir, ya sea leyéndolo o conociéndolo.
Siempre llegamos a un punto en que todo libro y en toda relación, también. Que te es imposible seguir una página más o una cita más. A los libros los dejas aparcados en cualquier estantería, mesita de noche o bandolera. En cambio a los hombres los dejamos sin llamadas, citas sin besos o simplemente vamos a lo fácil, sexo rápido pero sin pasar página.
Lo que aún no sabemos por qué, puede que por la causalidad. Que cierto día ves ese libro o a ese chico y te entran unas ganas impresionantes de devorarlo entero, de una sentada, llegar hasta el final, descubrir que final nos depara. (Yo siempre me considerado un devora libros, ¿y también un devora hombres?, no en ese campo siempre me devoran a mí.)
De esta manera te sientas un día, te coges el libro y no paras hasta llegar al final.
Cuando el final se desvela ante ti, a veces te gusta, otras te desilusiona, y en pocas ocasiones se queda un final abierto. Con las relaciones, citas y encuentros sexuales, pasa lo mismo.
“Me enciendo un cigarro, doy un sorbo al café y voy más allá”
Hacia dónde van esas ilusiones creadas mientras leemos o cenamos con ese chico, hacía dónde van los personajes, historias y paisajes… ¿Vuelven alguna vez?
Así que mientras elijo, de mi estantería de libros pendientes, mi nuevo libro para leer, pienso en cómo será el libro de mi vida. Será un Guerra y Paz, una trilogía, un best seller o sería el típico libro que acaba debajo de un sofá, para que deje de cojear.
¿Y mi relación cómo será, plana, sencilla, redonda, con final feliz, triste o abierto?
Justo en ese momento me da por leer, “Travesuras de la niña mala”, tal vez los libros que leo, orientan mi vida, en el último el personaje era un agente de la FBI.

Carrión.

sábado, 25 de junio de 2011

Con tal de aguantar una diferente... espero mejor.

“No te creas al primer caballero, que te diga que escribes bien, ni al segundo que te prometa hacer una cruzada para curar tu corazón, ni al tercero que te hable en italiano. Porqué sino te quedaras sin destino en un aeropuerto o esperando en la puerta de una estación o estarás un hora tomando el café, sólo.”
Después de una mala tarde, o un mal día y si me apuras una mala semana, bajando de la estación de tren a mi casa, fueron muchos lo momentos que tuve que secuestrar a mis lágrimas, para que no salieran a flote, pues era de noche y las gafas de sol no me servirían de escudo. Así que nuevamente me puse la chaqueta y me pinte la cara con harina.
Pero cuando encontré una calle desierta, tuve que explotar, pues prefería llorar un rato, que explotar en casa, una vez que mi madre me preguntara, qué dónde había estado. No quería decirle haciendo el ridículo, esperando a ser esperado. Así que mientras algunas lágrimas salían a flote, me sentía algo más ligero e incluso algo más de lucidez.
A mi mente vino una frase célebre que me dijo Zoya, en la calle del Pecado, (nunca tal nombre dijo tanto de una calle.) en Sitges. “Con tal de tocar una, diferente a la mía, se la aguanta mientras va a mear”.
Que buena frase, en aquella noche que la dijo. Pero pensando en ese contenido, creo que Zoya había dado en el clavo cuando lo soltó. Así que dando vueltas, y después de vivido en los últimos días, la pregunta se reformula: Con tal de ser esperado, cuánto tiempo soy capaz de esperar, cuántas veces haré el ridículo y sobretodo cuántos plantones me tendré que llevar…
El amor, parece ser que es algo sadomasoquista o al menos eso parece. Pues no vale con quedarme esperando en una estación de tren 4 horas un día, sino que soy capaza de hacerlo otra vez otros dos días y para qué… para nada.
Así que una vez había llegado a casa, preferí llamar a Zoya, y llorar un rato, a veces una voz amiga, nos sirve de pañuelo o tal vez nos dicen cosas que queremos oír en ese momento. Pero la verdad era que quería algo de consuelo, 5 plantones en 3 días eran suficientes como para consolarme durante una hora por teléfono.
Y eso hice.
Más calmado, seguí pensando en la idea, ¿era el amor masoquista o lo era yo? Podría ser que fuera yo, pues tal vez le tenía pánico a la soledad, y me agarraba a un pene ardiendo. Después de dos años solo, parecía ser que seguiría algún tiempo más así.
Tal vez idolatraba demasiado el poder estar con alguien, o tal vez me daba una rabia cuando veía a una pareja feliz. No lo se, tan solo me sentía ofuscado y frustrado conmigo mismo.
Un pausa, un café, un helado de chocolate y dos cigarro después, mientras miraba al techo, sin saber por qué vino a mi mente, algo de claridad.
Tal vez como en la frase, con tal de pensar que había llegado el elegido, era capaz de crear ilusiones y creerme excusas estúpidas. De ahí que una y otra vez tropezara con los mismos penes. Probablemente había llegado el momento, de luchar con mi miedo a la soledad o a la de ser no saber amar.
No debería de acusarlos a ellos de herir mi corazón, tal vez era yo. Me había convertido en la gacela lenta y fácil de la manada. Así que debería de ser algo más rápido.
Volví a parar y puse algo de música, pues la verdad que mientras escribo, esto no le encuentro sentido, bueno tampoco es que encuentre mucho sentido a muchas cosas de mi vida.
Una copa de cava, una película tonta y mi peluche, me vendrían bien para pasar la noche.
“…enamorarse es dar la oportunidad a alguien de que te rompa el corazón y confiar en que no lo haga. Cuántas oportunidades había dado y cuántas veces me lo habían roto. Tal vez no más de la que podría haber evitado, pues muchas veces son nuestros miedos los que crean el deseo y la ilusión, para luego volver con más miedo si cabe.”

Carrión.

miércoles, 22 de junio de 2011

¿Ojo de loca no se equivoca?


Paseando, hace unas noches, por la “gaieixample” y con la oreja puesta a toda conversación ajena que pasaba, por mi espacio de transeúnte, escuché un dialogo entre tres amigos y a mi oído justo llego la frase “…que no, yo os digo que él es gay, aunque vaya de hetero…” Justo la frase que necesita yo un día en el cual no tuve mucha inspiración para la literatura, allí en la calle Aribau, a las dos menos cinco de la madrugada, mi cerebro empezó a pensar y a preguntarse cosas.
Mientras estábamos en un conocido local, allí entre Locomía, Rafaela Carra, Azúcar Moreno, Abba y otros rember de épocas pasadas, de las que  yo tan solo era un espermatozoide, vino a mi mente la siguiente cuestión:
 ¿Por qué los gays tenemos la necesidad constante de todo heterosexual que nos guste, decir que es gay? ¿Será por qué más allá de saciarnos en sueños con su cuerpo queremos alguna fantasía más o será por qué todo lo prohibido nos gusta?
Evidentemente me fui a dormir con esas cuestiones y pensando de cuantos heteros me había sentido yo, atraído más allá del físico.
Unas horas después y de vuelta a Reus en el tren, me puse a madurar y reflexionar sobre el tema.
Curioso pero cierto los gay tenemos esa facilidad para ver que todo el mundo es gay o mejor dicho todo el mundo que nos atrae es gay pero aún no lo sabe. Frases tales como no hay gays ni heteros, sino heteros potencialmente gays, la hemos utilizado más de dos y de tres veces, en reuniones con amigos. Pero dejando de lado lo que puede ir más allá del puro, banal y placentero acto sexual.
A veces por tal de sentirnos seguros, tenemos una necesidad interna de ir de abanderados de nuestra propia bandera e ir abriendo puertas del armario sin permiso.
Cosa que realmente no es mi pensamiento y es carne de críticas cuando lo vemos como una herramienta del periodismo rosa, que deben de tener una asignatura especial en la facultad que se llame, como sacar del armario a famosos, cuando queremos audiencia.
Pero siempre es justo sacudir la mierda hacia fuera, y nunca vemos la nuestra propia, y somos nosotros mismos en nuestro colectivo (como odio tener que decir colectivo, a caso los heteros dicen entre si, su colectivo) los que utilizan esa herramienta para intentar o casi obligar a salir del armario a todo aquel que nos provoca un erección con solo notar su presencia, y señores o señoritos, del sexo, placer y disfrute a la identidad sexual de una persona hay un abismo y sino lo hoy esta la privacidad y el estilo de vida que cada uno pueda tomar, sea criticable o no pero debemos de tener y mantener ese derecho al igual que tenemos el derecho de poder besar en la calle a nuestro chico y no sentirnos una figura de mimo de las que en la rambla distraen a los turistas.
Así que a veces el ojo de loca se equivoca.

Carrión.

sábado, 18 de junio de 2011

Criticado y sin ser rescatado...

Y tuvo que llegar la primera crítica, mientras la creación de este blog me había reportado seguidores, amigos y ciberamigos, y alguna cosa más que me la guardo. Tuvo que llegar la primera crítica, la que es fría, seca y llega sin aviso, cuando menos te lo esperas, van y te lo sueltan
Eso mismo me sucedió a mí, lo que no esperaba que viniera de aquella dirección, pero tuvo que llegar. Después de tener una discusión con mis amigos, por temas varios pero por ninguno en concreto, mientras estábamos haciendo un café. Alguien soltó la bomba de su boca: “tú deberías de callar, frívolo. Que vas de escritor y lo único que haces es tener un blog, de maricas y esperas que eso te lleve algún sitio y como no te lleve a varias camas, no se a dónde te llevará” sin tiempo para reaccionar otro más del grupo añadió: “ah pero es que hay que opinar sobre ese blog.
Bien justo en ese momento, no se si quería correr o quería matarlos. Con mis gafas de sol como escudo, tan solo pude decir: “Nunca desvanezco del todo, porqué no estoy seguro de caer con estilo”. Si querían frivolidad la iban a tener. Me levanté y me fui.
De camino a la estación no puede evitar llorar, aquello me había hecho mucho daño.
Pero tal vez tendrían razón, tal vez esto no me serviría de nada, tan solo era otro bloguero gay, que se esconde detrás de unas líneas, mientras espera ser rescatado de la torre de la soledad, donde se encuentra secuestrado por él mismo.
¿Y el día que fuera rescatado podría seguir escribiendo sobre el tema?, seguro que si, pero el miedo me había entrado.
Qué podría hacer ante esta situación, sería mejor cerrar página, tal vez sea verdad nunca llegue a poder vivir de la literatura, pero y si no lo intento.
Demasiados proyectos en mente, tantos como facturas para pagar.
Pocas veces he tirado la toalla, en mi vida creo que solo la tiré una vez. Cuando tuve que cerrar Amphibius, mi cafetería. Aquello fue lo que más me pudo doler, cerrar todo un proyecto y todo un sueño. Pero superado ese giro inesperado de la fortuna, aprendí a superar muchos más y este no iba a poder conmigo.
Pero por qué habían sido tan duros conmigo, tal vez sería por qué es con lo único que me podían hacer daño…
Así que me monté en el tren intentando no pensar demasiado, todo esto había sido un mal entendido y punto.
Y si no lo había sido, tenía otro factor más para luchar y demostrar.
Pero volviendo al rescate, cuántas veces había necesitado ese rescate y siempre tuve que escapar yo solo, sin caballero andante, ni nada que se le asemejara.
Será verdad que hasta los caballeros están en crisis y ya no hacen gestas heroicas. Quiero pensar que no, tal vez en algún rincón de la Toscana, espera el mío, preparado para empuñar su espada y rescatarme de la fortaleza, y no hace falta que suba por la torre, lo bueno de estar en el siglo XXI es que hay ascensores. Lo que no entiendo es que si tiene GPS, por qué tarda tanto en llegar.
Lo que no sabía yo cuál era el castigo, mi hechizo… No era por comer una manzana, ni por pincharme con un aguja, ni por llevar zapatos de cristal. Entonces por qué era, tal vez era por creer demasiado en los cuentos de Disney, o en las películas de Hollywood, y una bruja me había castigado a esperar.
Seguro que todo es más simple que todo esto, pero mejor fantasear a veces que ver la realidad. ¿No?

Carrión.

Un payaso llamado Carrión...

“Viste la chaqueta y píntate la cara con harina, la gente paga para reír “
Reunidos Apolo, Afrodita, Dionisio, Cupido y algunas musas. Acordaron mi sentencia.
Por haber jugado una y otra vez con él amor, y haber manchado su nombre en más de una ocasión. Se me acusa de daños al honor del amor y la sentencia será la siguiente:
“Deberás de pintarte la cara blanco con harina cada día, ponerte una nariz roja y deberás de ser el payaso de los enamorados. Tu función será la de que se te rían de ti y de corazón una y otra vez. Con cada nueva historia que empieces, con cada ilusión que tengas, con las miradas de inocencia del primer día…
Así por el resto de los tiempos, y al acostarte cada día, cuando estés frente a frente en tu espejo, mientras de quitas la harina, verás el rostro del abandono, de la soledad, de la tristeza, de no saber amar, verás el juguete con el que todos quieren jugar un rato, pero luego prefieren volver a sus juguetes de siempre, aunque estén roto, no se sabe si por cariño o por que les es más cómodo. Pero todo y con eso deberás de seguir pensando en el amor, deberás de seguir queriendo sentir que estás enamorado. Pero nunca lo lograrás. Tus lágrimas serán tus únicas amigas, te acompañaran cada vez que te veas solo, cada noche cuando vuelvas a tu cama vacía. Pero no te olvides al día siguiente la función deberá de continuar, te aplaudirán cada vez que se escuche una desgarro de tu corazón. Mientras tú, deberás de seguir haciendo muecas, guiños y risas.
El hechizo será eliminado cuando hayas comprendido que los juegos tienen sus normas y sus reglas. Que hay casillas que avanzas dos y que hay otras que retrocedes cinco. Una vez sepas jugar la partida, entonces tu guardián será quién te enseñe que antes de reír deberás de haber aprendido a llorar. Será en ese preciso momento que descubrirás que las risas van precedidas de las lágrimas y sobre todo nunca los olvides LA GENTE PAGA PARA REÍR.
Carrión.

viernes, 17 de junio de 2011

Miedos

Son muchos los miedos que a lo largo del día se nos pueden venir a nuestra mente a veces lógicos y otras veces ilógicos, pero la cuestión es que son miedos que nos hacen sentir, vivir y sobretodo nos desencadenan la forma de actuar.
Vivir sin miedo sería lo ideal, pero entonces nos quitaríamos una parte de la emoción que tiene ese juego al que llamamos vida.
Algunos miedos son fruto del pasado otros el anhelo del presente y otros la impaciencia del futuro. Pero todos ellos construyen nuestro día a día que esta hecho del pasado (que es la resta del futuro menos el presente) del presente (que es la suma del pasado y futuro) y del futuro (que es la multiplicación del pasado y el futuro.
Porqué al fin y al cabo el ser humano o la psiqué del ser humano esta hecho de emociones y sentimientos, de sus recuerdos y vivencias.
Tal vez yo no sería lo que soy ahora sino hubiera pasado por lo que he pasado ni seré lo que seré sin las emociones y vivencias que me planteo en el futuro.
Seguramente las cosas podrían haber ido de otra manera, pero también es verdad que cabe la posibilidad que si no hubieran ido de esa manera tal vez ahora no sería la persona que soy… Es un pez que se muerde la cola constantemente.
Claro que me hubiera gustado tener las cosas de otra manera o haberlas hecho de otra manera. Pero llegados a ese punto aprendí o mejor dicho me enseñaron a analizar mi parte de responsabilidad para así canalizar mis sentimientos. Porqué a veces nos ponemos más responsabilidades de las que en realidad tenemos.
Las cosas se han hecho como se han hecho y han pasado como han pasado y delante de está situación qué hacer o cómo actuar… muy fácil seguir viviendo.
Porqué la vida aparte de vivirla también hay que sobrevivirla. Y eso es lo más difícil, cuando te ves solo, te sientes solo y estás solo… nadie te podrá ayudar sino eres tú quien decidas hacerlo.
La verdad que puede parecer que las cosas a mi me hayan ido mejor que al resto de la gente pero eso es solo un oasis en medio del desierto que ha sido mi vida.
Siempre he querido adelantar a todo el mundo, siempre he querido demostrar que soy alguien especial, diferente, singular… y no me di cuenta que a veces la forma más rápida, no es corriendo más, porqué llega un momento que te ahogas sino que a veces va bien ir un poco más lento para tener fuerzas para llegar al final.
Mi vida está llena de éxitos precedida de muchos errores. De que sirve ser laureado si al final lo pierdes. Si luego no hay nadie para celebrarlo, si te sientes vacío.
Es duro decirlo pero que veinte y cinco años, me he sentido cansado de vivir, pensando que los sueños no existen, que todo se había acabado que mi vida personal acaba el día uno de cada mes cuando se me cobraran los gastos, que mejor eso que volver a jugársela y mírame ahora dispuesto a todo de nuevo.
Tal vez si todo sale como está previsto quien tenga más que perder sea yo pero también puede ser quien tenga más de ganar. Así es la vida un juego, un timba de pocker, un Black jack…
Lo que es seguro que si me quedo sentado y sin hacer nada seguramente no consiga nada. Desde hace dos años estoy acostumbrado a poner la mejilla una y otra vez para que me den las bofetadas, intentar estar en todo momento alegre, feliz. Pero a veces también hay que explotar, no sabes lo difícil que se me hacía cada vez que escuchaba a la gente decir lo bien que estaba con todo lo que me estaba pasando y tener que seguir como si nada. Y lo más doloroso que hay para una persona es llorar en silencio, porqué eso mudos gritos son los que más se oyen en tu corazón.

miércoles, 15 de junio de 2011

Máscaras

Este post, es un pedazo de mí, espero que os guste, en su día en mi gran boda gay gustó mucho.

¿Estado de ánimo? por los suelos, ¿moral? ninguna, ¿fe? no la encuentro, ¿el amor? una utopía, la vida un juego para ganar.
A lo largo del día llegamos a utilizar tantas máscaras diferentes, que por la noche al estar frente a frente delante del espejo y quitarnos la última, es imposible no mirar ese rostro como un extraño, un desconocido, como alguien que no se reconoce a si mismo.
Duele tanto cuando nos quitamos esa última máscara y vemos nuevamente la realidad, ese yo, que ha estado escondido todo el día. Y por fin sale a la luz. Y nuevamente vienen los miedos, las dudas, las inseguridades, las ganas de parar el mundo, sentarse y verlo con más calma. Pero más aún duele cuando a la mañana siguiente mientras te haces el nudo de la corbata otra vez las máscaras vuelven a ti.
Pero quién forja esas máscaras, esas caretas de cartón piedra que nos hacen ser personajes de la comedia del arte, donde nada es real pero todo explica la realidad, que curioso ¿no?. Nada real pero es la realidad.
Y es que sin quererlo no nos damos cuenta, que más allá de mis vagos ideales de bohemio, la vida es teatro, es un pequeño escenario donde todos formamos parte de él, y aunque no queramos la función siempre debe de continuar, que luego en el camerino nos sentamos encima de algún baúl y lloramos, pero al público no se le puede fallar.
Ponte la máscara, sal fuera, sonríe, y si es preciso, haz de tu tragedia una comedia.
Carrión

Sexo con amor...

Algunos buscan el amor para tener sexo, otros buscan sexo para encontrar el amor y otros simplemente tienen o sexo o amor. Sin embargo me pregunto, ¿es lo mismo sexo con amor qué amor con sexo?
Pues me he puesto reflexionar, entre que esta semana estoy sin casi comunicación con Zoya y Ángel, por lo sucedido el domingo y que mi cabeza anda perdida con sus ilusiones. Pensar en este tema, tal vez me ventile mi mente.
Pensando en mi vida sexual y vida amorosa, creo que podría dar la respuesta directamente, pues creo que una de las dos partes esta en desventaja.
Y como siempre era el amor. Podría teorizar sobre el amor, pero creo que eso sería caer en la misma rueda de siempre. Así que prefería pensar en sexo y amor. Pues al final van tan unidos como desunidos.
A veces se confunden, hubo una época que pensaba que cualquiera que estuviera debajo, encima, al lado, de pie, de rodillas, daba igual su postura, cualquiera que estuviera fornicando conmigo iba a ser el amor de mi vida. Esto más que disfrutar del puro placer físico, me daba un placer de pensamiento, que evidentemente, después de 15, 20 o 180 minutos, pasaba a tener una nueva desilusión sentimental y sexual, pues no me había permitido disfrutar del momento.
Dado que esa época fue entre los dieciocho y veinte años, ha pasado a ser mi etapa erótica-festiva.
Luego llega un día que tienes una relación, te estabilizas y entonces ya no practicas sexo, sino que practicas el amor. O al menos eso es lo que quieres decir, porqué cuando estás en pareja ya no puedes decir follar, fornicar o echar un polvo, queda políticamente incorrecto. Tenemos esa necesidad de discernir lo animal de lo racional, y el sexo es animal y el amor es racional.
Y a veces con tu novio estás follando o malfollando, depende de cómo se mire.
Ayer alguien me dijo que por qué me justificaba cuando habla de sexo, tal vez sea porqué estoy lleno de tabúes y prejuicios, cuando se trata de amor y sexo, pues soy de los que piensa que el bonito amor, es aquel que es puramente sentimental, y así me va…
Y sin embargo tenía razón, el sexo y el amor, el amor y el sexo. Puede haber amor sin sexo, pero lo que nunca puede haber es sexo sin amor, porqué aunque sea un rato te entregas a esa persona, en ese momento estás cuerpo a cuerpo, tú y él, el espacio y tiempo, las miradas, los gestos, la sensualidad, la imaginación que te ha llevado a ese momento, el deseo…
Así que, creo que todo sería mucho mejor si asumiéramos que somos seres animales y racionales, por lo que sexo y amor, no tienen diferencias, sino que ambos tienen el mismo grado, es mejor practicar sexo con amor, que amor con sexo, pues parece que acaba siendo una condición añadida al hecho de estar enamorados.
Carrión.

martes, 14 de junio de 2011

Así empezó todo hace unos meses...

Después de tres días sin inspiración para escribir y tres meses con mi vida hecha un caos. Vi una telemovie de esas malas, pero que gracias ella me vino la inspiración a mi vida y empecé a dar sentido a este blog. Que desde hacía unos días, estaba condenando a ser otro blog que caía en el ciber-olvido de mi memoria y dejaba a medías otras de mis historias.
Siendo las tres y cuarto de la madruga del veintiocho diciembre, gran inocentada podía pasarme, así que decidí pasar a la acción, antes de que Calíope se olvidara de mí.
Así que me puse, en mis antecedentes, de nombre Ezequiel, con veinticinco años, sin trabajo desde hacía una semana, con una factura de móvil que no podría pagar, viviendo en casa de mis padres y con la vida sentimental… bueno mejor dicho sin vida sentimental, decidí alcanzar mi sueño, como en el monólogo “de la grado”: uno es más auténtico cuanto más se parece a lo que ha soñado de si mismo. Escribir, ser escritor, y dado que la vida editorial no estaba muy por la labor de arriesgarse con escritores nuevos, decidí contar mi historia en este blog.
Sin darme cuenta estamos ya en esas fechas de grandes propósitos para el año nuevo, promesas que se acaban, una vez te quitas la roja ropa interior de la misma noche. Deseo tales, de voy a dejar de fumar, voy a ser más bueno, me apuntaré a un gimnasio, porqué es verdad te apuntas, ese propósito lo cumplimos, lo que luego no vamos… haré dieta todos los días, acabaré la carrera este año y un sin más, a lo que más llegan es al mes de  marzo.
Pero este año quería un nuevo propósito, algo real y que lo hiciera y a la vez que pudiera escribir cada día en este ciberespacio y compartir.
Así que Ezequiel Gaez de Milán decide que su propósito para el 2011 será el de casarse.
(Silencio, me quedo durante diez minutos contemplando el ordenador y su última frase, de fondo suena “chiquitita, y yo como un niño pequeño me pongo a llorar, por qué, no lo se, supongo que he cometido muchos errores en tantos años, que en un año me serán difíciles de solucionar…)
En seguida mi mente se lleno de rosas blancas, marisco, cava, vals, firmas, alianzas, invitaciones, viajes, trajes, regalos, felicitaciones, restaurantes, juzgados, fotos, tartas, cordero, mejor solomillo, sorbete de limón, amigos, familia, besos, arroz, testigos, sexo, y por qué no, amor, lágrimas, emoción, contrato, fiesta…
Y sin darme cuenta estaba planificando mi gran boda gay, pero sin el gran novio gay.
Todo lo que siempre había soñado, con las mejores bandas sonoras de mi vida, cuando cada noche al dormir, me ponía las mis canciones y cada una sería para un momento especial de ese día, la entrada a la ceremonia, al restaurante, cuando sacaran el pastel, cuando mi ya marido me tuviera que hacer un regalo sorpresa, el baile nupcial…
Lo tenía todo menos lo más importante el novio…
(Sin quererlo evitar me puse a reír de tal manera que una copa de cava y algo de Cher, como “Belive” no me vendría nada mal.)
En fin que tenía 365 días para montar mi vida…
Estamos en junuio, y Ezequiel ya ha pasado a Carrión, qué vendrá ahora...
Carrión

MIRAR Y SONREÍR...

Tengo que mirar a alguien y sonreír, pero sin estar frente a frente, cómo se puede hacer. Será cuestión de enviar una foto, o será cuestión de saber leer entre líneas, tal vez sea mejor lo segundo.
Siempre me gustó lo de ir a segundas, saber leer entre líneas, pero cómo sonreír y mirar.
Si mis ojos perdieron su sonrisa hace tres años, cuando me caí por primera vez. Será cuestión de volver a tenerlos como antes, será cuestión de tal vez sonreír, será cuestión de saber mirar.
Pero bueno, no estaré todo el rato hablando de si mirar o sonreír, creo que hay mas cosas, que indirectamente hacen esa sensación.
Todo empezó hace unas semanas vía twitter, pero bueno eso tal vez no interesa. Pero tal vez quien lo sepa leer, sonrío cuando leo esos twetts, pero como mirar a través de esas palabras.
La mirada es algo más íntimo, algo más propio de cada uno. No hay nada más delatador que unos ojos. Supongo de ahí el reto, mirar y sonreír.
Bueno punto y aparte una vez hecha está introducción, quién lo sepa entender ya dirá.
Mientras estoy en un Mc Donald’s, me ha dado por mirar alrededor mío, pues estoy envuelto de citas adolescentes. Quién no tuvo su primera cita en un Mc Donald’s.
Y cómo he de mirar y sonreír, pues me he puesto a contemplar esas pequeñas bombas de hormonas. Es verdaderamente un trabajo de campo interesante. La pareja que tengo a la izquierda, que no deben de superar los quince años. Ambos tienen la mirada pérdida, uno mira al vaso, otro hacía la caja del happy meal. Es como si tuvieran miedo a encontrarse cara a cara, miedo a decir la verdad, miedo a por primera vez enfrentarse a una sensación nueva. Sonríen, disimulan, él acerca la mano, ella se toca el pelo, pero los dos han descubierto el poder de la mirada. Así que mejo protegerla, tal vez no sea fácil superar ese primer encuentro ojo cono ojo, sensación con sensación, suspiro con suspiro…
La pareja que hay detrás, deben de tener ya casi los dieciocho, él ya ha descubierto el poder de su mirada, con los ojos azules que tiene, la está devorando, la mira una y otra vez, y cada vez que articula palabra, lo hace con más seguridad, ella que quiere de ir de buena, pues ya habrá tenido algún que otro desengaño, evita mirarlo cuando el habla, pues supongo que no querrá caer tan fácil en esos ojos.
Y mientras yo con la mirada pérdida, en el café helado, pensando que tal vez todo está sea un hecho más de mí osada personalidad.  Miro el café nuevamente, me río y decido que ha llegado el momento de salir a fumar un cigarro.
Justo mientras me fumo el cigarro, pasa un coche y me veo reflejado, sonriendo y con mis ojos tristes guiñando un ojo, tal vez ese auto-guiño, sea el que necesito. Y si, sonrío y miro.
Carrión.

lunes, 13 de junio de 2011

Peluche, soy un peluche con forma de Zorra...

Son las cuatro y media de la mañana, me he desvelado y no puedo dormir, así que llevo un buen rato mirando los documentales de la televisión y acariciando mi peluche. Que desde hace dos años es el único que duerme conmigo. Bueno él me ha demostrado fidelidad eterna lleva conmigo veinte y seis años. Con algunas heridas de guerra ya, pero ahí sigue tras de mi siempre.
Mirándolo me ha dado por hacer una comparación, ¿tal vez yo era cómo un peluche?
Mimosin, algo desgarbado, con bastantes heridas de guerra y solo se acuerdan de mi al llegar la noche, el resto del día estoy abandonado a mi suerte.
Dejando figuras literarias como la comparación, desde que empecé este blog, hoy ha sido el primer día gratificante para mí, pues he recibido comentarios de ánimo y valoración, al menos no escribía para mí, sino que había gente que me leía.
Pero llegaría a conseguir mi objetivo, y cuál era mi objetivo en realidad… tal vez sería eso un bueno principio para analizar.
Había pasado todo el día del lunes encerrado en casa, pensando en escribir, pero no había podido tan solo había sido capaz de escribir, un post muy banal, sobre como echar a un polvo de tu cama. Recordando mi paso por Madrid, buena época aquella, diecinueve años y viviendo solo en Madrid, demasiadas experiencias, vivencias, amistades y muy joven para una ciudad donde los corazones están como sus calles, siempre en obras.
Recordando ya el pasado, puedo asegurar que en Madrid, fue donde se hizo mi primera herida de guerra, sin previo aviso y sin estar armado, mi corazón fue atracado a mano armada.
Tan solo llevaba mes y medio por Madrid, y un mes y quince días yendo a Chueca. Cuando apareció él, Fran. Un caballero de novela, sonrisa perfecta y con un master en seducción. Así que tan solo tarde un cigarro en caer en su emboscada. Me dejé seducir y quise serlo también.
Así que sobre las cinco de la madrugada y con el primer metro, le invité a tomar un café en casa, que decir que es fue la excusa perfecta para invitar a la gente a algo más, tan solo decir que el bote de café me duro nueve meses y fueron muchos los que subieron a tomar café y tan solo uno el que lo tomo más de dos mañanas seguidas.
Y aceptó, como fue el primero, tomó café y luego tuvo sexo, sexo pasional y sexo frío, pero la frase demoledora vino después justo cuando el salió de darse un ducha y el pregunté si nos volveríamos a ver. No vaciló un segundo en decírmelo: Mira no te lo tomes a mal, pero lo de hoy ha sido tan solo una aventura, un modo de salir de la rutina de una relación que lleva ya seis años, ha estado bien, genial, eres un crack campeón, pero no tengo ganas de cambiar pañales, para una relación ya tengo ha alguien maduro como mi novio. Venga cuídate y sobretodo si me ves ya sabes…
Ya se, que pedazo de capullo, pedazo de cabrón, que eres un infiel de mierda…
Y así fue como me rompieron… bueno he dicho que me habían roto el corazón mejor dicho fue la primera vez me rompieron mi sentido de la personalidad y  mi moral. Pero al menos sería un capullo, pero sincero y elegante.
Lo paradójico a que con ocho años más, ha día de hoy, muchos solo me quieren para eso, o mejor dicho tengo un imán para ser el perfecto escarceo, un mecanismo de huída de la monotonía de la relación. Vamos como un peluche, pero en lugar de tener forma de oso, tengo forma de Zorra. Por eso entiendo ahora cuando el otro día entré al lavabo del Parrots, porqué me dijo “Zorra”, hasta que paso un rato y me dijo “apunta bien”, y en ese momento me puse a reír. Hasta que entró un chico y a él el dijo “Guapo, buenorro”. Entonces ya no me hizo tanta gracia, por qué a mi me dijo Zorra, ahora haciendo una reflexión creo que ya lo se, la gente me ve así, mejor dicho los mayores de treinta y cinco, busca en mi eso, una zorra de una noche en lugar de un mimosin y dulce peluche con forma de oso o de perro fiel.
Carrión.

Cuando el príncipe ebrio pasa a sapo sobrio…

En plena noche y con varias copas de más, somos capaces de ver lo blanco y negro y viceversa.
Es cuando más eufóricos nos podremos encontrar, en esos momentos no somos consecuentes con lo que hacemos. Y como que no lo somos pues nos podemos  aferrar al primer caballero que pase, por nuestro lado. Así que después de caminar por un campo de castillos, dragones y penes. Decides que ha llegado el momento de cabalgar en el lomo blanco de su corcel e ir hacía la alcoba de tu castillo.
Después de una batalla, entre armaduras, caballos, escudos, castillos, flechas, mazmorras, dragones y sobretodo lanzas. Viene el instante donde alcohol se ha ido en el momento que has pegado el grito cuando eyaculabas.
Y ves al caballero sin armadura, y sin ese atractivo tan espectacular entonces ¿cómo hacer que el caballero se vaya a por otra cruzada y te deje en paz una vez ya te ha dejado bien, regular o mal servido?
En palabras claras, como echar al sapo que tienes entre tus sábanas. Pues bien en ese momento debemos de ser creativos, a continuación paso a daros unas cuantas excusas que se pueden dar en esos momentos.
La primera y la más básica es después de a ver acabado y justo antes de que se acomode en la cama, decirle que tus padres vienen de visita y los tienes que ir a buscar a al aeropuerto. Que lo sientes pero que mañana lo irás ver.
Otra opción es volverte como un loco hacía él y decirle que le amas, que lo quieres que por favor se quedé contigo (Esto hay que tener cuidado porqué si resulta ser uno de esos gays en busca de una pareja en lugar del amor, se te puede quedar y no marcharse más).
Ponerte a llorar también está bien, pues puedes recurrir a que hechas de menos a tu ex, y que esto lo has hecho por despecho y que aún lo quieres.
O decirle la verdad, decirle que te habías bebido hasta el agua de los floreros, que tenías ganas de follar  y que ahora ya puede coger sus cosas y largarse. Ante todo hay que ser sincero, si es un caballero armado lo entenderá y por cierto si es sapo no intentéis besarlo mucho, al final todo sapo se queda sapo.
Carrión

sábado, 11 de junio de 2011

Sólo, al final estamos solos...

¿Es lo mismo estar sólo que sentirse sólo? Ahí lo dejo.
Después de una noche de viernes como otra cualquiera, vino un sábado como otro cualquiera. Pero con dos diferencias, tanto la noche del viernes como el sábado tuve dos revelaciones nuevas en mi vida.
La primera vino después de estar solo de fiesta por Sitges, bueno solo no estuve, había ido a ver a mi amigo Gael, un bueno amigo, fue el que me enseñó que en Sitges un gay no es tan libre como parece, sino que el gay que vive allí acaban siendo esclavo de los tópicos y del colectivo de allí, también me dio dos noches de sexo pasional y bonitos besos, pero quitando eso acabamos siendo como grandes amigos.
Así que le fui a ver a la discoteca que el dirigía por los menos entre red bull y red bull, me echaba unas risas.
Gael acaba siendo mi consejero, a quien le preguntaba o lo comentaba todas mis locuras, que pocas no eran. Pero a veces me preguntaba si lo hacía por qué lo veía como mi amigo o por qué estaba deseando que me volviera a dar aunque fuera una noche de pasión y algo de cariño, lo justo y necesario para que no me doliera al día siguiente, cuando todo volviera a ser normal.
Estuve un rato, hasta que a las tres, huyendo a Sitges, de la gente de Reus fui acabar con media ciudad de Reus, allí metidos, parecía que los gays en Reus se habían a puntado a enamorarse de los camareros de Sitges, en concreto de Gael y sus chicos, pero que no se equivoquen, aquí si quieren que se apunten a la lista, además yo soy un privilegiado.
A les tres volvía a huir pero esta hacía Reus, me quedaban 45 minutos de trayecto y 40 de lágrimas, intensas lágrimas. Todo empezó cinco minutos después de ponerme en dirección Tarragona, justo en ese momento en la radio, tuvo que sonar una de esas canciones que te hacen sentir humano, frágil e incluso tonto a veces.
Y en ese punto, y después de varios meses sin soltar ni una lágrima, la sal empezó a caer por mis ojos, fue una tormenta. ¿Y por qué? Porqué justamente dos años después de dejarlo con ese que no nombraré, me di cuenta dos años después que no solo estaba sólo sino que también me sentía sólo. Y eso duele más, porqué al final podemos estar solos, pero cuando te sientes sólo, eso duele más. Miras hacía un lado y hacía el otro, y te ves sólo, únicamente te ves a ti.
Lo que la cuestión era saber por qué me sentía solo en un mundo lleno de gente. No lo quise decir hasta la mañana, quería dormir tranquilo aquella noche. Por la mañana mientras me tomaba el primer café, salió la respuesta, en una conversación conmigo mismo, me confesé, me sentía solo porqué no tenía a alguien al que amar.
Duro pero cierto. Demasiada emoción para llevar 15 minutos despierto así que me fui a por un cigarrillo, para calmar esa autoconfesión.
El corazón debe estar hecho de un tejido con el ADN del Ave Fénix, porqué por más veces que se te rompa, lo rompan o lo rompas, se vuelve a generar, pero por qué el mío era incapaz de amar o era incapaz de ser amado.
No lo se, tal vez era yo mismo el que lo veía así, así que me puse algo de música para animarme y justo en el IPOD tuvo que sonar, se acabó de María Jiménez, curioso pero muy cierto. La carcajada mía fue espectacular, pero así que me puse a gritar con ella, y cierto, se acabó, se acabó estar y no serlo, se acabo querer y no poder, se acabaron tantas cosas que lo mejor que pude hacer aquel sábado cualquiera, buscar en el móvil un número, una llamada, y una tarde en la playa, obligándome a imaginar y hablar de cosas triviales me vendría genial. Y eso hice.

Carrión.

jueves, 9 de junio de 2011

Sueños húmedos y príncipes...

La otra noche mientras estaba con mis amigos, Ángel nos comentó que había tenido un sueño con el chico que le gustaba (seamos claros un sueño húmedo). Pero la cuestión no era que si había disfrutado en el sueño o no, sino la pregunta que nos dejó caer. Nos dijo que el chico perfecto por el cual sentía algo, una vez que se quitaba la ropa en su sueño, tenía barriga y era feo, que no era tal y como él se pensaba. Qué significaba aquello. Mientras yo pensaba la respuesta, le di un trago a mi Coronita, pues no quería ser tajante. Así que con algo de alcohol me salió la respuesta correcta, creo. Tal vez eso significaba que no era su hombre, que lo tenía tan idealizado que no veía más allá de la realidad. Fue tan convincente mi respuesta que el tema solo duró un segundo más hasta que hicimos la coña de lo que pasaba después cuando te despertabas, de un sueño así.
Pero no pude parar de darle vueltas al tema de los sueños, por qué son tan importantes para nosotros, es lo mismo sueño, qué ilusión, o la vida esta llena de sueños e ilusiones, sería verdad eso de que depende nuestra vida de la interpretación de los sueños…
No lo se, pero la cuestión es que en mi sueños húmedos y no tan húmedos, mi caballero o príncipe nunca tenía rostro y eso qué se podía significar…
Cómo siempre todo lo relacionaba con la búsqueda del hombre ideal y del amor, parecía mi Santo Grial. Sin darle la mayor importancia que eso puede tener para un chico de 26 años.
Cómo dije en su día hacía tiempo que había de dejado de creer en los príncipes azules, siempre acaban perdiendo su color o había que lavarlos a 30 grados. Pero puede que tal vez hubiera cambiado de parecer, a lo mejor no es que los príncipes azules hayan desaparecidos sino que han evolucionado. Ahora ya no van a lomos de un blanco corcel, sino que van en un Audi o un Mercedes, ya no van vestidos con armaduras y mallas, ahora van de Dior, Adolfo Domínguez o en su defecto de Berskha, tampoco escriben grandes epístolas ahora todo les resulta más fácil, un tweet y 120 palabras es mucho mejor.
Bromas aparte mucho han cambiado las cosas, al menos los gays hemos evolucionado de maricones o sarasas hemos pasado a homosexuales o gays, léxicamente hemos dado un paso.
Pero qué pasa con el romanticismo, solo se nos ha quedado a sueños húmedos que luego aparecen sin rostro o con barriga.
Podría tener razón el tarotista que me tiró las cartas, por eso me salía sin rostro, podría ser que yo conociera al hombre de mi vida, pero que aún no lo sabía… Demasiadas preguntas para ser las dos de la madrugada.
Así que creo que me iré a dormir, a ver si así, sueño con mi príncipe azul sin rostro, al menos con él todo es perfecto.
Sábanas negras de raso, un tulipán amarillo en medio de la cama, música de fondo de esas de voz desgarrada y el sexo es de lo más brutal, pasamos de hacer el amor a follar en un momento, normal que sea brutal, al fin y al cabo es mi mente la que lo controla.

Carrión.

domingo, 5 de junio de 2011

ERRAREM HUMANUN EST...

En la vida, todo ser humano comete errores. Algunos son errores sin importancia, otros errores medianos y los que más nos pesan son los errores grandes, los catastróficos o al menos eso pensamos en ese momento. Yo no dejo de ser un humano más, así que yo también tengo errores, errores en forma de deuda, errores en forma del corazón destrozado, errores en forma de amigos que no hablan y errores sin más. Pero una cosa estaba clara, que con esos errores debía de vivir, pues al fin y al cabo, nuestra vida esta hecha de aciertos y errores y eso es lo que nos compone.
Esto mismo es lo que me puse a pensar una vez montando en el cercanías de regreso a casa este domingo pasado, otro fin de semana más había pasado entre copas, risas, cuerpos, conversaciones, música, y sobretodo buenas amistades.
Así, sin más había pasado otro fin de semana, no es que haya sido yo un gran fan de los fines de semana, y menos ahora que para mí todos los días son domingos o sábados como lo queráis ver, pero yo diría más bien domingos, porqué me dan pereza.
A modo de conclusión, tengo esa mala manía la de valorar siempre las cosas una vez que han sucedido, nos lo pasamos bien, e incluso descubrimos un nuevo local, el cual frecuentar, pues nos invitaron a chupitos y es más el sobrino del dueño es guapo, y recién separado, Lo que pasa que todo su encanto se fue a los pies y nunca mejor dicho. El chico era guapo y muy interesante, rapadete, con barba de tres días y una mirada muy tierna. Tenía tan solo un año más que yo lo averiguamos, cuando Zoya y yo jugamos con él a que adivinara nuestras edades, conmigo fue halagador pues me puso veinte y dos. Pero justo antes de que acabara mi coronita, y dando un trago a la segunda copa de Ángel, Zoya tuvo que bajar la guapura de aquel personaje a los pies, al comunicarme que el chico iba en piratas pero llevaba calcetines negros. Por favor eso es un pecado eso puede quitar todo morbo que podamos tener hacía él. De esta forma, nos despedimos del dueño, que nos invito a que fuéramos más tarde que nos iba a invitar a unos chupitos nuevamente. Y eso hicimos Ángel y yo, una vez que Zoya, nos había abandonado de vuelta para su casa, Ángel y yo, nos fuimos a lo que denominamos zorrear, en algunos pub de la GAYEIXAMPLE, hasta que aburridos o no acabamos zorreando entre nosotros, pero a las dos y cuarto nuevamente estábamos en nuestro nuevo descubrimiento de local, hablando con el dueño y tomando unos chupitos. Así  que hicimos lo justo hasta que se nos pasaba la hora de entrada gratis en Arena, con veinte y seis años, era la primera vez que iba a ir a Arena, pues nunca me llamó la atención o antes de esa hora yo ya había conseguido un plan mejor.
Me debería de tragar mi orgullo, y entrar, pues sabía que el local estaría lleno de divinos de la muerte y mariliendres. Mariliendres, son las amigas heterosexuales de todo gay. Son aquellas que nos acompañan por el ambiente, no se si con el objetivo de presumir de tener un amigo gay, o pensar que alguna vez van a volver a meter a un tío al armario. Pero bueno las mariliendres tienen fecha de caducidad y una vez ellas por casualidad en una discoteca de ambiente han encontrado el amor, ya nos dejan. En mi vida he tenido dos mariliendres la Trapos, por lo hortera que era y la Chuchu, ella no me dejó por un hetero, ella se llevó mi dinero.
La cuestión es que tenía que estar allí dentro con toda esa fauna y era lógico que en ese lugar no iba a encontrar al hombre de mi vida. Pero iba a sacar demasiadas ideas para el blog, eso seguro.
Estuvimos poco rato la verdad, Ángel y yo preferimos hacer una excursión con el Nit Bus nº3, que esperarnos allí hasta las cinco de la mañana para ir a coger el tren. Y vaya que si hicimos excursión, contando que el tren tarda de Paseo de Gracia a Montcada tres parada, después de una hora y cuarto y 38 paradas después, algunos borrachos y un par de confesiones, llegamos por fin a Montcada.
El domingo por la mañana un plato de pasta, dos partidas de Wii y un café con leche fría, de esta manera se nos pasó el fin de semana entero. Cuando llegué al tren pensé en si había cometido algún error, pues tengo ese don de cagarla constantemente. Pero a la conclusión que había llegado era que no, y si lo había cometido seguro que habría sido un grato y pasional error. Pero eso de momento me lo guardo para mí.

viernes, 3 de junio de 2011

Frivolidad y sinceridad... Que locura.

Después de acostarme a eso de las cinco de la madrugada, con la euforia de haber empezado este blog, me levanté a eso de las doce del mediodía. Con ganas de saber los que habían leído el blog, si había tenido algún comentario. Pero después del café las ganas se me quitaron un poco. Pues una nueva pregunta vino a mi mente, estaría bien hablar de mí, qué pensarían de mí, qué pasaría si alguien se ofende…
Lo que pasa es que con el tiempo he aprendido un poco bastante a pasar de todo lo que la gente pueda opinar o pensar de mí, como persona, o de lo que digan por mis actos, si fuera por eso, es que ni saldría de casa. Sin embargo como llevaría yo la crítica literaria, eso tal vez era lo que más me pudiera molestar. Pues ya eran varios blogs que había tenido, algunos se habían perdido en el ciberespacio y otros seguían, pero la inspiración no llegaba.
Tal vez pueda ser algo narcisista por hablar de mi vida, pero la verdad que todo esto es fruto de mi blog: MI GRAN BODA GAY, donde Ezequiel el protagonista se había puesto como propósito de año nuevo, casarse. Y cada vez que editaba un nuevo capítulo la gente que lo leía y lo seguía intentaban sacar las aproximaciones y comparaciones a mi vida. Así que antes que hagan supuestos pues prefiero ser yo quien hable de ello, quien mejor, para fantasear y comentar de uno mismo, que yo.
La cosa es que esta cuestión me había rondado por mi mente, mientras me tomaba el café. Lo sorprendente es que al ver las estadísticas, había tenido visitas, es decir que el cotilleo o el morbo de saber sobre alguien funciona. Después de hablar con mi madre sobre mi nueva aventura literaria y tener varias conversaciones banales por el Messenger, con esos personajes que más que reales pasan a ser algo ciber. Me puse manos a la obra con mi segunda entrada y sobre que podía hablar, tal vez sería mejor hacerlo de algo frívolo pues el título del blog era: COMO SER GAY Y NO MORIR EN EL INTENTO, pues manos a la obra.
La verdad que tener que hablar de ser gay en el siglo XXI es algo ya patético, nunca me considerado de ningún colectivo ni nada por el estilo, pero si que es verdad que una vez que abres la puerta tu mundo es otro.
Entonces que mejor que reírse un mismo de esos tópicos.
(No todos los gays son promiscuos, ni a todos los gays les gusta D&G, ni todos los gays son solteros locos en busca del sexo). Hecha esta apreciación, sigo;
Todos los gays decimos los mismo, a mi no me gusta el ambiente, pero nos movemos como peces en el agua. Nunca he estado en un cuarto oscuro, pero todos hemos descubierto que un hombre (en el cuarto oscuro) puede tener cuatro manos, dos bocas y tres penes. Todos esperamos el amor fiel, pero en más de una ocasión hemos provocado la infidelidad de otros.  Y podría seguir con más frases de esas, pero la verdad es que en la tercera me he tenido que pensar si seguir o no, pues estaba dando la imagen de frívolo y loca, de la que todos intentamos huir. Pero lo que si que es verdad que todo gay tiene que ser fan de Eurovisión, al menos dos veces al mes debe de visitar Berskha, y si puede ser tener dos amigos para ser sus confidentes. De verdad que nada más lejos de la realidad.
Viendo lo que yo mismo estaba escribiendo, ni yo me veía reflejado. Así que decidí parar un rato, pasear me vendría bien, por cierto no me acordaba era la hora P, la hora de bajar a la perra, y coincidir con un vecino del barrio, nunca hablaba con él pero el hecho de verlo ya me iba bien, eso sí, sino estaba la novia mucho mejor.
A la no-conclusión es que había llegado es que todo esto era una locura, pero bueno tal vez sería divertido y en el fondo pensaba que tal vez encontrara a ese sapo que después de besarlo siguiera siendo sapo. (Cuanto daño hizo en mi Sexo en Nueva York).







jueves, 2 de junio de 2011

Soy un caos...

Aunque antes me he presentado como Ramón, me gusta que me llamen por mi apellido Carrión. Aclarado esto y siendo las 3 de la madrugada, estoy delante del ordenador y sin poder dormir. No se si es por el efecto de los dos cafés que me he tomado uno a las once de la noche y el otro hace un rato o por el cabreo que había cogido mientras hablar por el Messenger con Zoya y Ángel. Pero lo he probado todo, ver un documental, leer, cerrar los ojos y no pensar, hacer lo de la paja y a dormir, pero nada de nada. Estoy con los ojos como platos.
La verdad que me había enfadado mucho, pero en realidad mi enfado no era con ellos sino conmigo mismo. Desde que me enteré que uno de ellos tenía un chico con el que tonteaba, yo estaba algo enfadado conmigo. Pues parecía que los meses de mala suerte no se me iban acabar nunca, concretamente llevaba treinta y seis meses de mala suerte. A mi no me había mirado un tuerto sino una convención de la ONCE.
Entre el fracaso empresarial, la ruptura con el capullo de mi ex. No me gusta insultar, así que lo de capullo tomarlo como un piropo, es lo más bonito que le podía decir después de estar ya dos años separado de él.
Y encima me había quedado sin trabajo hacía un mes. La verdad que yo era el chico pago y no tengo, es decir estoy pagando la hipoteca de una empresa que no tengo, estoy pagando un coche que murió y no tengo, he pagado unos muebles y una casa que no tengo y suma y sigue.
Pero como siempre he dicho después de la sequía siempre viene la tormenta, así que el día que a mi me empiece a llover, ni el arca de Noé será suficiente. Bromas aparte, estaba molesto, pues tenía un sabor amargo después de la discusión que había, tenido pues resultaba que y me había comportado como un egoísta con mis amigos. Y ahora estaba pagando las consecuencias, pues estaba despierto y pensando en mis problemas.
Aunque todo esto me llevo a pensar en una cosa, y más siguiendo mi recorrido personal dentro de las amistades gays que había tenido que es primero el sexo y luego la amistad o amistad y luego sexo. Pues creo que muchas veces la cama, el pene y la amistad habían hecho algún trío a costa mía y como siempre que hay un trío, uno de los tres se queda fuera, pero cuál había sido, la cama, el pene o la amistad.
Tal vez es demasiado tarde para filosofear sobre este tema. Pero no lo demasiado como saber que en las dos últimas semanas aparte de meter el miembro había metido la pata suficientes veces como para hacerme una autocrítica de mi mismo.
La cuestión del enfado con mis amigos había sido aparte de mis celos, el que ellos no entendía que mi vida se había reducido a levantarme a la hora que quería, tomarme un café, después de haber pasado por la ducha, fumarme un cigarro, crear un post populista sobre política en la comunidad del País, conectarme al twitter, al Factbook, Messenger y demás mecanismos de comunicación y dejarme soñar con que tal vez algún día llegue a ser un escritor y viva de ello (aunque la documento 2 del Word llevaba más de un mes en blanco). Pero nada más lejos de la realidad, tan solo tengo tres novelas empezadas, dos por el título y la otra con un esquema. Que escritor ni que pollas, bueno pollas si, como voy a conseguir lo que quiero si ni yo mismo me pongo firme.
Conforme avanzo lo que escribo no se si es terapia o que pero cada vez me estoy viendo más reflejado en ello.
Me había creado la tarjeta perfecta de presentación, escritor novel sin novela, pero que antes de diciembre tendría un contracto editorial, que escribía un blog de política, que iba en bici porqué era ecológico (mentira voy en bici porqué no me puedo comprar un coche), y que no me gustaba el lujo, otra mentira si la gente supiera mis sueños.
Así que de esta manera pasaban mis días y de esta manera en los últimos meses, había estado con un director de un banco, con un músico, con agente inmobiliario, con médico y con algunos más locos que yo.
De ahí que tuviera mi enfado, aunque sin embargo lo había expresado mal. Son las cuatro de la madrugada ahora si que me ha entrado el sueño, y mientras he hecho estas líneas he llegado a la conclusión que no he avanzado nada, pero al menos he descubierto, que mientras yo me preocupaba por la discusión ellos dos estaba durmiendo plácidamente, Zoya tal vez fantaseando con alguna Ópera prima y Ángel probablemente esté teniendo algún sueño húmedo, pues el último fin de semana se había que quedado algo caliente.
Creo ha llegado la hora de que yo también me vaya a dormir, y soñar con que tal vez todo lo que sueño despierto de noche se pueda cumplir. En fin soy un puro Caos...

Bienvenidos

Hola me llamo Ramón, tengo 26 años y estas son mis historias mis aventuras o cómo lo que queráis llamar. La cuestión es que entre la crisis, el aburrimiento, mí día a día y demasiados intentos de escribir una novela, he decidido crear mi propio blog. Pero está vez no habrá un alter ego, como protagonista, está vez seré yo mismo, será mi vida la que quede reflejada en este blog.
Cómo habréis leído el titulo de blog es “cómo ser gay y no morir en el intento”… Pues si señores, que se le va hacer, tal vez sea un tópico o tal vez me sirva de algo aprovechar mi tendencia sexual. Al final en la vida todo es puro marketing, nuestro día a día está lleno de marketing y de darnos a conocer en cualquier sitio.
A veces puedo ser pretencioso, como ahora mismo dando importancia a mi vida para dejarla reflejada aquí, pero tal vez el morbo y el marujeo os pueda llevar a leer y seguirlo, o a criticarme o hacer lo que queráis. Yo al menos seguiré dejando aquí lo que me pase. Eso si con un toque de literatura.
Sin más tan solo me queda deciros, que bienvenidos a una vida, con la cuenta corriente en números rojos, rojo puta. Una vida sin más, la de un parado más, que vive en casa de sus padres desde el día que descubrió que quien dormía a su lado había pasado a ser un gran desconocido. Que cada día que se levanta se recuerda así mismo volver a respirar, volver a reír, seguir hacia delante. Una vida con enredos de sábanas, saliva y demás fluidos. Espero que os guste o al menos no ofender…Llegados a este punto no me queda ya motivo para esconderme detrás de Ezequiel…
Ramón Rguez Carrión.