EL AMOR...

Ya nadie desayuna con diamantes, ni nadie muere por amor... Ahora todo es más fácil, o en tu casa o en mi coche, sino pues en cualquier portal nos irá bien para 10 o 15 minutos de amor animal... Dónde está mi príncipe gayazul. Seguramente en alguna gesta heróica... no te mientas, está en algún cuarto oscuro o haciendo cruissing... Pero yo sin querer, sigo queriendo querer...

Nobody has breakfast at Tiffany's, nobody dies for love ... Now everything is easier, or at home or in my car, but as in any portal we will be ok for 10 or 15 minutes of love animal ... Where is my prince gayazul. Surely in a heroic ... do not lie, is in a dark room or doing cruissing ... But I do not want to, I still want want ...






domingo, 4 de septiembre de 2011

Los domingos...

Los domingos empiezan siempre de la misma manera. La noche de antes te creas una enorme lista de tareas para realizar en tu día libre.
Una lista de tareas infinita, la cual casi nunca se cumple, pero al menos la intención existe.
Así que había empezado otro largo domingo e inacabable.
Me había levantado a eso de las diez, con los gritos de mis vecinos del cuarto, la verdad es que desde que llegaron aquí nunca hacía falta un despertado sus gritos de puta y zorra y pedazo de cabrón, eran el agradable despertar de cada día.
Así que mientras aun no había luz en mis ojos y el café no había entrado por mi garganta me puse a pensar en la lista de tareas.
Este domingo debía de hacer: arreglar el armario, que ya era hora. Estudiar alemán, ordenar mis libros, hacer deporte, afeitarme… y un sin fin de cosas más.
Así que bueno por lo primero que empecé después de tomarme dos cafés fue por el armario. Mientras lo hacía me di cuenta de que con esta crisis, llevaba mucho tiempo sin meter nada nuevo en él. Así que era hora de hacer algún arreglo. Lo que hice fue coger algo de lana e intentar hacer alguna creación, pero después de varios cursos online, no me salió nada, conclusión mejor esperar a que viniera mi madre y ella me enseñara.
Armario arreglado, mis ideas un poco más claras. Así que como todo domingo, había hecho una actividad. Y en eso se había quedado en una nada más.
Todos los domingos eran así, mientras Zoya se recuperaba de sus dos de dos encuentros. Pensé que no era el momento oportuno para llamarlo aún, lo haría más tarde.
Un domingo más, en casa, pensando en mis ideas para escribir, pensando en la persona que me hace sentirme bien y pensando en todo lo que me gustaría tener.
Los domingos se habían convertido en mi día del sueño despierto. Es decir largo días donde dejaba libre la imaginación.
Hoy tocaba poder llegar a ser un escritor con éxito o al menos con un libro acabado y viajara de editorial a editorial.
Pero bueno como he dicho era imaginación.
Como la tarde era una más, las visitas en el blog los domingos parecían estar ausente.
Me puse a trabajar en la idea del libro. Al fin y al cabo los domingos son los días que cada cual se coge para uno mismo.
Si tienes pareja haces cosas con la pareja. Y si tienes pareja pero por espacio-tiempo, es imposible estar juntos, haces cosas pensando él. Al menos parece que haces las cosas con él.
Justo mientras acaba este artículo recibí una llamada, era Zoya, justo el momento de hacerle terapia.

Carrión.

1 comentario:

  1. Me alegra volver a leerte, tienes gancho en la forma y me gusta.Un abrazo desde mikonos.

    ResponderEliminar