EL AMOR...

Ya nadie desayuna con diamantes, ni nadie muere por amor... Ahora todo es más fácil, o en tu casa o en mi coche, sino pues en cualquier portal nos irá bien para 10 o 15 minutos de amor animal... Dónde está mi príncipe gayazul. Seguramente en alguna gesta heróica... no te mientas, está en algún cuarto oscuro o haciendo cruissing... Pero yo sin querer, sigo queriendo querer...

Nobody has breakfast at Tiffany's, nobody dies for love ... Now everything is easier, or at home or in my car, but as in any portal we will be ok for 10 or 15 minutes of love animal ... Where is my prince gayazul. Surely in a heroic ... do not lie, is in a dark room or doing cruissing ... But I do not want to, I still want want ...






viernes, 2 de septiembre de 2011

Esperar y esperar...

Te levantas por la mañana deseas, que haya alguna nueva noticia pero más allá de las situaciones de conflictos bélicos o como cae la bolsa, no es que haya muchas más noticias.
Estamos acostumbrados a esperar, esperamos cosas de los demás, esperamos que Hacienda nos devuelva dinero, esperamos tener salud, esperamos estar contentos, hasta esperamos ser esperados.
Pero que esperemos no significa que seamos pacientes, podemos llegar a ser todo lo contrario. Y en mi caso es que la paciencia brilla por su ausencia en mi personalidad.
Así que tuve que ponerme a descubrir formas para esperar y no desesperar.
Después de leer, comer todo el chocolate que había en la nevera, dos duchas y unas cuantas masturbaciones, seguía con la misma sensación de desesperación.
Porqué aunque no lo confiese, me mata esperar sin ser esperado.
Pero bueno volver a mi blog, pensando que tal vez escribir estas cosas algún día me daría de comer, me hacía estar relajado.
Y así que esperando, me dio por pensar en todo lo que espero en la vida. Son tantas cosas, espero muchas cosas, pero cuántas son reales… tal vez espero más sueños que otra cosa.
Espero por ejemplo escribir, finalizar y editar un libro, pero para poder esperar eso, antes hay que escribirlo, pensarlo y hacerlo.
Espero alguna oportunidad, que alguien valore más allá todo lo que hago. Espero y espero.
Todos los que me rodean esperan algo de mí, a veces incluso más que yo. Mi madre espera, que no me vuelva a pasar lo mismo y que pueda pagar mi crédito. Mis amigos esperan que todo me vaya bien. Dido, supongo, que espera muchas cosas de mi, espero no defraudarle, seguro que lo que más espera es que sea paciente, a parte de que aprenda el alemán, que en ello estoy, mientras, entre inglés, señas y besos ya nos decimos todo.
Muchos esperan de mi, que caiga en sus brazos, que les de una hora de placer y luego me vaya. Pero vamos a los que esperan eso de mi, siento decirles, que no va a ser.
Y yo qué espero de la gente. Principalmente que no me hagan daño, segundo que me comprendan, con mis dudas, miedos, locuras, palabras, pensamientos, risas, lágrimas, miradas, silencios… y a veces sin darme cuenta espero demasiado y luego cuando no llega, caigo en la decepción, en la desilusión. Así que he aprendido a dejarme ser sorprendido, al menos, para bien o para mal, dejaré de sentirme decepcionado.
Y así como el que no quiere la cosa, mientras hago esto dejo de pensar en el reloj, calendario y esos kilómetros que nos separan, por lo normal son 2.000 pero en esta semana son 10.000 kilómetros.

Carrión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario