EL AMOR...

Ya nadie desayuna con diamantes, ni nadie muere por amor... Ahora todo es más fácil, o en tu casa o en mi coche, sino pues en cualquier portal nos irá bien para 10 o 15 minutos de amor animal... Dónde está mi príncipe gayazul. Seguramente en alguna gesta heróica... no te mientas, está en algún cuarto oscuro o haciendo cruissing... Pero yo sin querer, sigo queriendo querer...

Nobody has breakfast at Tiffany's, nobody dies for love ... Now everything is easier, or at home or in my car, but as in any portal we will be ok for 10 or 15 minutes of love animal ... Where is my prince gayazul. Surely in a heroic ... do not lie, is in a dark room or doing cruissing ... But I do not want to, I still want want ...






sábado, 18 de junio de 2011

Un payaso llamado Carrión...

“Viste la chaqueta y píntate la cara con harina, la gente paga para reír “
Reunidos Apolo, Afrodita, Dionisio, Cupido y algunas musas. Acordaron mi sentencia.
Por haber jugado una y otra vez con él amor, y haber manchado su nombre en más de una ocasión. Se me acusa de daños al honor del amor y la sentencia será la siguiente:
“Deberás de pintarte la cara blanco con harina cada día, ponerte una nariz roja y deberás de ser el payaso de los enamorados. Tu función será la de que se te rían de ti y de corazón una y otra vez. Con cada nueva historia que empieces, con cada ilusión que tengas, con las miradas de inocencia del primer día…
Así por el resto de los tiempos, y al acostarte cada día, cuando estés frente a frente en tu espejo, mientras de quitas la harina, verás el rostro del abandono, de la soledad, de la tristeza, de no saber amar, verás el juguete con el que todos quieren jugar un rato, pero luego prefieren volver a sus juguetes de siempre, aunque estén roto, no se sabe si por cariño o por que les es más cómodo. Pero todo y con eso deberás de seguir pensando en el amor, deberás de seguir queriendo sentir que estás enamorado. Pero nunca lo lograrás. Tus lágrimas serán tus únicas amigas, te acompañaran cada vez que te veas solo, cada noche cuando vuelvas a tu cama vacía. Pero no te olvides al día siguiente la función deberá de continuar, te aplaudirán cada vez que se escuche una desgarro de tu corazón. Mientras tú, deberás de seguir haciendo muecas, guiños y risas.
El hechizo será eliminado cuando hayas comprendido que los juegos tienen sus normas y sus reglas. Que hay casillas que avanzas dos y que hay otras que retrocedes cinco. Una vez sepas jugar la partida, entonces tu guardián será quién te enseñe que antes de reír deberás de haber aprendido a llorar. Será en ese preciso momento que descubrirás que las risas van precedidas de las lágrimas y sobre todo nunca los olvides LA GENTE PAGA PARA REÍR.
Carrión.

viernes, 17 de junio de 2011

Miedos

Son muchos los miedos que a lo largo del día se nos pueden venir a nuestra mente a veces lógicos y otras veces ilógicos, pero la cuestión es que son miedos que nos hacen sentir, vivir y sobretodo nos desencadenan la forma de actuar.
Vivir sin miedo sería lo ideal, pero entonces nos quitaríamos una parte de la emoción que tiene ese juego al que llamamos vida.
Algunos miedos son fruto del pasado otros el anhelo del presente y otros la impaciencia del futuro. Pero todos ellos construyen nuestro día a día que esta hecho del pasado (que es la resta del futuro menos el presente) del presente (que es la suma del pasado y futuro) y del futuro (que es la multiplicación del pasado y el futuro.
Porqué al fin y al cabo el ser humano o la psiqué del ser humano esta hecho de emociones y sentimientos, de sus recuerdos y vivencias.
Tal vez yo no sería lo que soy ahora sino hubiera pasado por lo que he pasado ni seré lo que seré sin las emociones y vivencias que me planteo en el futuro.
Seguramente las cosas podrían haber ido de otra manera, pero también es verdad que cabe la posibilidad que si no hubieran ido de esa manera tal vez ahora no sería la persona que soy… Es un pez que se muerde la cola constantemente.
Claro que me hubiera gustado tener las cosas de otra manera o haberlas hecho de otra manera. Pero llegados a ese punto aprendí o mejor dicho me enseñaron a analizar mi parte de responsabilidad para así canalizar mis sentimientos. Porqué a veces nos ponemos más responsabilidades de las que en realidad tenemos.
Las cosas se han hecho como se han hecho y han pasado como han pasado y delante de está situación qué hacer o cómo actuar… muy fácil seguir viviendo.
Porqué la vida aparte de vivirla también hay que sobrevivirla. Y eso es lo más difícil, cuando te ves solo, te sientes solo y estás solo… nadie te podrá ayudar sino eres tú quien decidas hacerlo.
La verdad que puede parecer que las cosas a mi me hayan ido mejor que al resto de la gente pero eso es solo un oasis en medio del desierto que ha sido mi vida.
Siempre he querido adelantar a todo el mundo, siempre he querido demostrar que soy alguien especial, diferente, singular… y no me di cuenta que a veces la forma más rápida, no es corriendo más, porqué llega un momento que te ahogas sino que a veces va bien ir un poco más lento para tener fuerzas para llegar al final.
Mi vida está llena de éxitos precedida de muchos errores. De que sirve ser laureado si al final lo pierdes. Si luego no hay nadie para celebrarlo, si te sientes vacío.
Es duro decirlo pero que veinte y cinco años, me he sentido cansado de vivir, pensando que los sueños no existen, que todo se había acabado que mi vida personal acaba el día uno de cada mes cuando se me cobraran los gastos, que mejor eso que volver a jugársela y mírame ahora dispuesto a todo de nuevo.
Tal vez si todo sale como está previsto quien tenga más que perder sea yo pero también puede ser quien tenga más de ganar. Así es la vida un juego, un timba de pocker, un Black jack…
Lo que es seguro que si me quedo sentado y sin hacer nada seguramente no consiga nada. Desde hace dos años estoy acostumbrado a poner la mejilla una y otra vez para que me den las bofetadas, intentar estar en todo momento alegre, feliz. Pero a veces también hay que explotar, no sabes lo difícil que se me hacía cada vez que escuchaba a la gente decir lo bien que estaba con todo lo que me estaba pasando y tener que seguir como si nada. Y lo más doloroso que hay para una persona es llorar en silencio, porqué eso mudos gritos son los que más se oyen en tu corazón.

miércoles, 15 de junio de 2011

Máscaras

Este post, es un pedazo de mí, espero que os guste, en su día en mi gran boda gay gustó mucho.

¿Estado de ánimo? por los suelos, ¿moral? ninguna, ¿fe? no la encuentro, ¿el amor? una utopía, la vida un juego para ganar.
A lo largo del día llegamos a utilizar tantas máscaras diferentes, que por la noche al estar frente a frente delante del espejo y quitarnos la última, es imposible no mirar ese rostro como un extraño, un desconocido, como alguien que no se reconoce a si mismo.
Duele tanto cuando nos quitamos esa última máscara y vemos nuevamente la realidad, ese yo, que ha estado escondido todo el día. Y por fin sale a la luz. Y nuevamente vienen los miedos, las dudas, las inseguridades, las ganas de parar el mundo, sentarse y verlo con más calma. Pero más aún duele cuando a la mañana siguiente mientras te haces el nudo de la corbata otra vez las máscaras vuelven a ti.
Pero quién forja esas máscaras, esas caretas de cartón piedra que nos hacen ser personajes de la comedia del arte, donde nada es real pero todo explica la realidad, que curioso ¿no?. Nada real pero es la realidad.
Y es que sin quererlo no nos damos cuenta, que más allá de mis vagos ideales de bohemio, la vida es teatro, es un pequeño escenario donde todos formamos parte de él, y aunque no queramos la función siempre debe de continuar, que luego en el camerino nos sentamos encima de algún baúl y lloramos, pero al público no se le puede fallar.
Ponte la máscara, sal fuera, sonríe, y si es preciso, haz de tu tragedia una comedia.
Carrión

Sexo con amor...

Algunos buscan el amor para tener sexo, otros buscan sexo para encontrar el amor y otros simplemente tienen o sexo o amor. Sin embargo me pregunto, ¿es lo mismo sexo con amor qué amor con sexo?
Pues me he puesto reflexionar, entre que esta semana estoy sin casi comunicación con Zoya y Ángel, por lo sucedido el domingo y que mi cabeza anda perdida con sus ilusiones. Pensar en este tema, tal vez me ventile mi mente.
Pensando en mi vida sexual y vida amorosa, creo que podría dar la respuesta directamente, pues creo que una de las dos partes esta en desventaja.
Y como siempre era el amor. Podría teorizar sobre el amor, pero creo que eso sería caer en la misma rueda de siempre. Así que prefería pensar en sexo y amor. Pues al final van tan unidos como desunidos.
A veces se confunden, hubo una época que pensaba que cualquiera que estuviera debajo, encima, al lado, de pie, de rodillas, daba igual su postura, cualquiera que estuviera fornicando conmigo iba a ser el amor de mi vida. Esto más que disfrutar del puro placer físico, me daba un placer de pensamiento, que evidentemente, después de 15, 20 o 180 minutos, pasaba a tener una nueva desilusión sentimental y sexual, pues no me había permitido disfrutar del momento.
Dado que esa época fue entre los dieciocho y veinte años, ha pasado a ser mi etapa erótica-festiva.
Luego llega un día que tienes una relación, te estabilizas y entonces ya no practicas sexo, sino que practicas el amor. O al menos eso es lo que quieres decir, porqué cuando estás en pareja ya no puedes decir follar, fornicar o echar un polvo, queda políticamente incorrecto. Tenemos esa necesidad de discernir lo animal de lo racional, y el sexo es animal y el amor es racional.
Y a veces con tu novio estás follando o malfollando, depende de cómo se mire.
Ayer alguien me dijo que por qué me justificaba cuando habla de sexo, tal vez sea porqué estoy lleno de tabúes y prejuicios, cuando se trata de amor y sexo, pues soy de los que piensa que el bonito amor, es aquel que es puramente sentimental, y así me va…
Y sin embargo tenía razón, el sexo y el amor, el amor y el sexo. Puede haber amor sin sexo, pero lo que nunca puede haber es sexo sin amor, porqué aunque sea un rato te entregas a esa persona, en ese momento estás cuerpo a cuerpo, tú y él, el espacio y tiempo, las miradas, los gestos, la sensualidad, la imaginación que te ha llevado a ese momento, el deseo…
Así que, creo que todo sería mucho mejor si asumiéramos que somos seres animales y racionales, por lo que sexo y amor, no tienen diferencias, sino que ambos tienen el mismo grado, es mejor practicar sexo con amor, que amor con sexo, pues parece que acaba siendo una condición añadida al hecho de estar enamorados.
Carrión.

martes, 14 de junio de 2011

Así empezó todo hace unos meses...

Después de tres días sin inspiración para escribir y tres meses con mi vida hecha un caos. Vi una telemovie de esas malas, pero que gracias ella me vino la inspiración a mi vida y empecé a dar sentido a este blog. Que desde hacía unos días, estaba condenando a ser otro blog que caía en el ciber-olvido de mi memoria y dejaba a medías otras de mis historias.
Siendo las tres y cuarto de la madruga del veintiocho diciembre, gran inocentada podía pasarme, así que decidí pasar a la acción, antes de que Calíope se olvidara de mí.
Así que me puse, en mis antecedentes, de nombre Ezequiel, con veinticinco años, sin trabajo desde hacía una semana, con una factura de móvil que no podría pagar, viviendo en casa de mis padres y con la vida sentimental… bueno mejor dicho sin vida sentimental, decidí alcanzar mi sueño, como en el monólogo “de la grado”: uno es más auténtico cuanto más se parece a lo que ha soñado de si mismo. Escribir, ser escritor, y dado que la vida editorial no estaba muy por la labor de arriesgarse con escritores nuevos, decidí contar mi historia en este blog.
Sin darme cuenta estamos ya en esas fechas de grandes propósitos para el año nuevo, promesas que se acaban, una vez te quitas la roja ropa interior de la misma noche. Deseo tales, de voy a dejar de fumar, voy a ser más bueno, me apuntaré a un gimnasio, porqué es verdad te apuntas, ese propósito lo cumplimos, lo que luego no vamos… haré dieta todos los días, acabaré la carrera este año y un sin más, a lo que más llegan es al mes de  marzo.
Pero este año quería un nuevo propósito, algo real y que lo hiciera y a la vez que pudiera escribir cada día en este ciberespacio y compartir.
Así que Ezequiel Gaez de Milán decide que su propósito para el 2011 será el de casarse.
(Silencio, me quedo durante diez minutos contemplando el ordenador y su última frase, de fondo suena “chiquitita, y yo como un niño pequeño me pongo a llorar, por qué, no lo se, supongo que he cometido muchos errores en tantos años, que en un año me serán difíciles de solucionar…)
En seguida mi mente se lleno de rosas blancas, marisco, cava, vals, firmas, alianzas, invitaciones, viajes, trajes, regalos, felicitaciones, restaurantes, juzgados, fotos, tartas, cordero, mejor solomillo, sorbete de limón, amigos, familia, besos, arroz, testigos, sexo, y por qué no, amor, lágrimas, emoción, contrato, fiesta…
Y sin darme cuenta estaba planificando mi gran boda gay, pero sin el gran novio gay.
Todo lo que siempre había soñado, con las mejores bandas sonoras de mi vida, cuando cada noche al dormir, me ponía las mis canciones y cada una sería para un momento especial de ese día, la entrada a la ceremonia, al restaurante, cuando sacaran el pastel, cuando mi ya marido me tuviera que hacer un regalo sorpresa, el baile nupcial…
Lo tenía todo menos lo más importante el novio…
(Sin quererlo evitar me puse a reír de tal manera que una copa de cava y algo de Cher, como “Belive” no me vendría nada mal.)
En fin que tenía 365 días para montar mi vida…
Estamos en junuio, y Ezequiel ya ha pasado a Carrión, qué vendrá ahora...
Carrión

MIRAR Y SONREÍR...

Tengo que mirar a alguien y sonreír, pero sin estar frente a frente, cómo se puede hacer. Será cuestión de enviar una foto, o será cuestión de saber leer entre líneas, tal vez sea mejor lo segundo.
Siempre me gustó lo de ir a segundas, saber leer entre líneas, pero cómo sonreír y mirar.
Si mis ojos perdieron su sonrisa hace tres años, cuando me caí por primera vez. Será cuestión de volver a tenerlos como antes, será cuestión de tal vez sonreír, será cuestión de saber mirar.
Pero bueno, no estaré todo el rato hablando de si mirar o sonreír, creo que hay mas cosas, que indirectamente hacen esa sensación.
Todo empezó hace unas semanas vía twitter, pero bueno eso tal vez no interesa. Pero tal vez quien lo sepa leer, sonrío cuando leo esos twetts, pero como mirar a través de esas palabras.
La mirada es algo más íntimo, algo más propio de cada uno. No hay nada más delatador que unos ojos. Supongo de ahí el reto, mirar y sonreír.
Bueno punto y aparte una vez hecha está introducción, quién lo sepa entender ya dirá.
Mientras estoy en un Mc Donald’s, me ha dado por mirar alrededor mío, pues estoy envuelto de citas adolescentes. Quién no tuvo su primera cita en un Mc Donald’s.
Y cómo he de mirar y sonreír, pues me he puesto a contemplar esas pequeñas bombas de hormonas. Es verdaderamente un trabajo de campo interesante. La pareja que tengo a la izquierda, que no deben de superar los quince años. Ambos tienen la mirada pérdida, uno mira al vaso, otro hacía la caja del happy meal. Es como si tuvieran miedo a encontrarse cara a cara, miedo a decir la verdad, miedo a por primera vez enfrentarse a una sensación nueva. Sonríen, disimulan, él acerca la mano, ella se toca el pelo, pero los dos han descubierto el poder de la mirada. Así que mejo protegerla, tal vez no sea fácil superar ese primer encuentro ojo cono ojo, sensación con sensación, suspiro con suspiro…
La pareja que hay detrás, deben de tener ya casi los dieciocho, él ya ha descubierto el poder de su mirada, con los ojos azules que tiene, la está devorando, la mira una y otra vez, y cada vez que articula palabra, lo hace con más seguridad, ella que quiere de ir de buena, pues ya habrá tenido algún que otro desengaño, evita mirarlo cuando el habla, pues supongo que no querrá caer tan fácil en esos ojos.
Y mientras yo con la mirada pérdida, en el café helado, pensando que tal vez todo está sea un hecho más de mí osada personalidad.  Miro el café nuevamente, me río y decido que ha llegado el momento de salir a fumar un cigarro.
Justo mientras me fumo el cigarro, pasa un coche y me veo reflejado, sonriendo y con mis ojos tristes guiñando un ojo, tal vez ese auto-guiño, sea el que necesito. Y si, sonrío y miro.
Carrión.

lunes, 13 de junio de 2011

Peluche, soy un peluche con forma de Zorra...

Son las cuatro y media de la mañana, me he desvelado y no puedo dormir, así que llevo un buen rato mirando los documentales de la televisión y acariciando mi peluche. Que desde hace dos años es el único que duerme conmigo. Bueno él me ha demostrado fidelidad eterna lleva conmigo veinte y seis años. Con algunas heridas de guerra ya, pero ahí sigue tras de mi siempre.
Mirándolo me ha dado por hacer una comparación, ¿tal vez yo era cómo un peluche?
Mimosin, algo desgarbado, con bastantes heridas de guerra y solo se acuerdan de mi al llegar la noche, el resto del día estoy abandonado a mi suerte.
Dejando figuras literarias como la comparación, desde que empecé este blog, hoy ha sido el primer día gratificante para mí, pues he recibido comentarios de ánimo y valoración, al menos no escribía para mí, sino que había gente que me leía.
Pero llegaría a conseguir mi objetivo, y cuál era mi objetivo en realidad… tal vez sería eso un bueno principio para analizar.
Había pasado todo el día del lunes encerrado en casa, pensando en escribir, pero no había podido tan solo había sido capaz de escribir, un post muy banal, sobre como echar a un polvo de tu cama. Recordando mi paso por Madrid, buena época aquella, diecinueve años y viviendo solo en Madrid, demasiadas experiencias, vivencias, amistades y muy joven para una ciudad donde los corazones están como sus calles, siempre en obras.
Recordando ya el pasado, puedo asegurar que en Madrid, fue donde se hizo mi primera herida de guerra, sin previo aviso y sin estar armado, mi corazón fue atracado a mano armada.
Tan solo llevaba mes y medio por Madrid, y un mes y quince días yendo a Chueca. Cuando apareció él, Fran. Un caballero de novela, sonrisa perfecta y con un master en seducción. Así que tan solo tarde un cigarro en caer en su emboscada. Me dejé seducir y quise serlo también.
Así que sobre las cinco de la madrugada y con el primer metro, le invité a tomar un café en casa, que decir que es fue la excusa perfecta para invitar a la gente a algo más, tan solo decir que el bote de café me duro nueve meses y fueron muchos los que subieron a tomar café y tan solo uno el que lo tomo más de dos mañanas seguidas.
Y aceptó, como fue el primero, tomó café y luego tuvo sexo, sexo pasional y sexo frío, pero la frase demoledora vino después justo cuando el salió de darse un ducha y el pregunté si nos volveríamos a ver. No vaciló un segundo en decírmelo: Mira no te lo tomes a mal, pero lo de hoy ha sido tan solo una aventura, un modo de salir de la rutina de una relación que lleva ya seis años, ha estado bien, genial, eres un crack campeón, pero no tengo ganas de cambiar pañales, para una relación ya tengo ha alguien maduro como mi novio. Venga cuídate y sobretodo si me ves ya sabes…
Ya se, que pedazo de capullo, pedazo de cabrón, que eres un infiel de mierda…
Y así fue como me rompieron… bueno he dicho que me habían roto el corazón mejor dicho fue la primera vez me rompieron mi sentido de la personalidad y  mi moral. Pero al menos sería un capullo, pero sincero y elegante.
Lo paradójico a que con ocho años más, ha día de hoy, muchos solo me quieren para eso, o mejor dicho tengo un imán para ser el perfecto escarceo, un mecanismo de huída de la monotonía de la relación. Vamos como un peluche, pero en lugar de tener forma de oso, tengo forma de Zorra. Por eso entiendo ahora cuando el otro día entré al lavabo del Parrots, porqué me dijo “Zorra”, hasta que paso un rato y me dijo “apunta bien”, y en ese momento me puse a reír. Hasta que entró un chico y a él el dijo “Guapo, buenorro”. Entonces ya no me hizo tanta gracia, por qué a mi me dijo Zorra, ahora haciendo una reflexión creo que ya lo se, la gente me ve así, mejor dicho los mayores de treinta y cinco, busca en mi eso, una zorra de una noche en lugar de un mimosin y dulce peluche con forma de oso o de perro fiel.
Carrión.